Directiva, entrenador y jugadores coinciden al describir la eliminatoria de la Champions como un robo.
El partido de ida con la tarjeta roja sobre Pepelevantó ampollas. La actuación del alemán Stark, más allá de pasar desapercibida, se convirtió en protagonista del primer partido de la eliminatoria. Se vivieron dos partidos: hasta elminuto 62 un partido rácano y aburrido, en el que los dos equipos parecían buscar el 0-0 y a partir del minuto 62, en el que el Barcelona se impuso con el tirón de Messi, ante un Madrid de diez roto en su planteamiento.
La eliminatoria, si bien estaba muy complicada, no era imposible. Si hay un equipo en el mundo capaz de darle la vuelta al marcador frente al mejor equipo del mundo, ese es el Real Madrid y eso lo sabía el prudente Guardiola.
El Madrid llegó a Barcelona con muchas contras: el resultado, el escenario, las bajas de Pepe y Sergio Ramos y la ausencia de José Mourinho, quién sufrió el partido desde la habitación del hotel.
La primera parte nos mostró un partido equilibrado, si bien en los últimos minutos el Barcelona gozó de buenas oportunidades para adelantarse, que sirvieron para subrayar porque Casillas es el mejor portero del mundo.
Con el empate al descanso, el Madrid sabía que tenía que echar el resto si quería recortar la diferencia y seguir soñando. Y entonces es cuando llegó la jugada. Piqué hace falta sobre Cristiano Ronaldo, éste cae y derriba a Mascherano; mientras el balón había llegado a las botas de Pipita Higuaín, que batió a Valdés, aunque ese gol nunca subiría al marcador. Se desata la polémica.
No hay comentarios:
Publicar un comentario