De a poco se va desentrañando la trama de una telaraña que avergüenza al atletismo español y nos enfrenta una vez más a las contradicciones del deporte de alto rendimiento.
Una inocente serie de siglas esconden nombres y dosis de conocidos atletas. La Guardia Civil sospecha que las letras y los números se corresponden con nombres y distancias. Por ejemplo, A15 se utilizaría para Nuria Fernández; B15-30, para Reyes Estévez; A1, para Digna Luz, y B8B para Eugenio Barrios.
El 9 fue detenido Manuel Pascua Piquera un pope para los entrenadores de atletismo, portador de una amplia experiencia y un profesional que ejerce gran influencia en la Federación. Manuel Pascua fue objeto de investigación, seguimiento y escuchas telefónicas por la Guardia Civil por la Operación Galgo. Finalmente y con una montaña de pruebas sobre la mesa el técnico reconoció que dopaba a varios de sus atletas.
Pero esto no acaba aquí, es apenas una ficha más que cae.
No hay comentarios:
Publicar un comentario